Es importante que las ideas y los conceptos no se nos olviden si aún tienen vigencia. A veces conviene refrescar temas, como es el caso de la forma que se siguen presentando algunos productos en su publicidad (hablo de publicidad convencional, más precisamente de televisión) en la que acabo de ver otros dos ejemplos de desviación de la personalidad de un producto.
Yo, y casi todo el mundo los conocíamos de una forma, ahora resulta que "comunican" de otra por obra y gracia de algún creativo o por los departamentos de marketing de las marcas. No está muy bien eso de travestir a los productos. ¿Hace falta? Hace ya mucho tiempo que el producto ha dejado de ser (si alguna vez lo fue) "una cosa" o "un objeto" que sirve para algo.
Rozando el tema de la mejora o control de la reputación online, pero con el ojo puesto en la diana de la promoción o prescripción positiva que pueden brindar los blogs a las marcas; las empresas y las agencias deberían tener en cuenta unas cuantas cosas antes que proponerse una acción de RRPP con bloggers. Lo primero que deben hacer es abandonar todos los sistemas, rutinas, hábitos y trato que suelen dispensar en las Relaciones Públicas tradicionales; el blogger es una persona muy especial y hay que saber cómo dirigirse a él, pero sobre todo conocer lo que él rechaza. Porque una iniciativa fallida nos cerrará sus puertas sin posibilidad de vuelta atrás.
Los bloggers, aunque he dicho que especiales, ante todo son personas. No tienen vocación, ideología o filosofía de empresa al uso, por tanto no hacen caso de lo estándar como por ejemplo las "notas de prensa" que aunque personalizadas, huelen a masivas o genéricas. Tampoco, por supuesto, quieren ver su bandeja de entrada llena de mails y no tardarán mucho en ponernos en "spam". Sé "cabrean" ante la menor sospecha de que van a ser utilizados interesadamente para una acción comercial por parte de una empresa, sentirse "usado" es la peor de las reacciones.
Lamento volver a tocar un tema del que ya dije algo en este blog. Pero me volvió a la mente la actitud de un publicitario, Risto Mejide, en O.T. y cierta conformación "payasesca" del personaje, pues me encontré con una entrevista realizada en el área internet de la revista Control, por un colega suyo, Marcel.li Zuazua, consejero delegado de la agencia HerráizSoto en la que veladamente se confirma el título de este post. Es por eso que vuelvo al tema. Y, como todo es opinable, me atrevo aquí a dar mi parecer sobre ciertas actitudes, pero sobre todo sobre ciertas prácticas manipuladoras con los espectadores y que no dejan en muy buen lugar la ética de la profesión.
Pero ya se sabe, "TV estatal", "revista con nombre", "oye hazme una entrevista que necesito seguir sonando y acabo de independizarme","un consejero delegado que hace de periodista y acepta el contubernio", "tratar de virar el nombre en la red", en fin, como dice mi amigo Piedrahita, no se cansan de componendas. Por ello, navegué un poco como investigador y me enteré de cosas que corroboran el tercer adjetivo "ventajistas" que no es gratuito, lo verán ahora.
En Notas al Margen ya hemos escrito y opinado sobre la importancia de estar al tanto de lo que se opina de nuestros productos o de nuestra marca, que es una necesidad imperiosa para mantener la buena reputación como prevenir o contrarrestar la mala reputación entre otros post similares. Pero resulta que mientras leía novedades del sector, me encontré con un post reproducido en Marketing Directo que me pareció muy bueno por la sencillez de la explicación y la brevedad de la fórmula, y como "al césar lo que es del césar" lo reproduzco y nombro su autoría que originalmente es de Clickz.
Los foros y las discusiones en internet sobre una empresa o sobre el concepto que tienen los consumidores de una marca pueden ser un arma de doble filo. Pero si son conducidos y aprovechados con eficiencia pueden transformarse en un nueva herramienta de consolidación.
Muchas personas todavía desconfían de las compras online, especialmente cuando los medios de comunicación regularmente cuentan historias de algún fraude en la red. Consecuentemente no está mal que el diseño del sitio y su contenido trasmitan una imagen de buena reputación y de empresa de confianza. Éste es un parámetro importante que tiene que ser reforzado en todos los sitios posibles, dentro y fuera de la red. En este sentido es importante lidiar no solamente con la buena reputación, también es necesario tener bajo control "la mala" para, allí donde sea necesario, asumir una posición constructiva y evitar así problemas peores.
El proceso de prueba del sitio tiene que ser cuidadoso y detallado. Tenemos que asegurarnos de que todas las fases de nuestra secuencia de compra sean lógicas, de fácil uso y basadas en el sentido común y en los hábitos más usuales. La simplicidad del proceso por sí misma, según las estadísticas, parece ser capaz de triplicar las operaciones cerradas con éxito. Por lo cual pocos pasos desde el botón COMPRAR hasta el botón PAGAR, de hecho los mínimos necesarios y en cualquier momento la posibilidad de aclarar todos los requerimientos, sin salir desde el proceso de compra o pudiendo volver al punto dejado con un simple clic. Aquí un ejemplo muy logrado.
Cuando se trata de comercio electrónico, los clientes desarrollan bastante lealtad a determinados sitios web basados en sus propias experiencias de compras. Desde unas búsquedas ágiles hasta buenos servicios a la hora de pagar o indicar los datos de envíos, son los factores más importantes y que más afectan al hecho de que los clientes vuelvan a comprar. Con los clientes online, en general, no tenemos mucho tiempo para trasmitir buenas impresiónes; por lo contrario, es suficiente un mal detalle para que con un simple clic perdamos una potencial venta.
Así que, hace falta combinar de forma apropiada diseño, experiencia, marca, contenido y unos cuantos detalles más que en su conjunto creen dos posibles acciones: una compra (esta tendría que ser la única acción posible ) o una marcación de nuestro sitio para una posible futura visita (si no cae la venta, este es el premio de consolación).
Llevamos -tanto mis colegas de Notas al Margen como yo mismo- unos cuantos meses y post hablando de la importancia de las redes sociales para las empresas. La necesidad de atender a los internautas, porque son importantes. Tanto por el tráfico de opiniones de la red que a estas alturas ya compiten (y ganan en muchos casos) con la publicidad tradicional, como por la base de una buena estrategia CRM basada en micro acciones. Ya ninguna opinión vertida en la red debe dejarse pasar, sobre todo si es negativa o puede producir efectos no deseados en la imagen de la marca o del producto. Aquí tenemos un ejemplo de buena gestión CRM de EA Sports para revertir una posible influencia que podría distorsionar la imagen o hasta ocasionar mala reputación.
Una de las principales cuestiones que se plantea una empresa a la hora de mantener su blog es la delicada cuestión de generar y mantener contenidos. El principal problema es equilibrar la filosofía de un medio personal, cual es en origen un blog, con los objetivos empresariales, sin caer en el error de transformar el blog en un mero instrumento publicitario.
La mejor forma de proceder es preparando un plan de redacción que no pierda de vista el espíritu intrínseco de este micro medio y, que al mismo tiempo, desarrolle las metas que la empresa ha prefijado para su blog corporativo.
Son interesantes en este sentido unos consejos básicos que Klaus Eck en su PR Blogger ya proponía hace tiempo...
En la revista canadiense Marketing Magazine leímos que la multinacional Unilever incorporará su logotipo, aún en fase de pruebas y limitado geográficamente a Irlanda y el Reino Unido, al packaging de algunos de sus productos, cosa que no hacía hasta ahora. Así, por ahora el detergente Persil, la margarina Flora y la pasta de untar Marmite, ostentarán apellido en sus envases y publicidad. Según su departamento de marketing "Nuestros estudios nos dicen que la gente que compra una marca de Unilever, comprará otras, si saben que provienen del mismo fabricante" ¿No es esto el intento de creación de una marca paraguas? (ver Notas al Margen de 19-1-09) Parece que sí, y parece fácil, aunque en el caso de Unilever, la realidad no es tan sencilla, ofrece algunas incógnitas.
Toma de cargo del Presidente de EEUU y la blogosfera parece reventar de posts dedicados a Barak Obama. Definitivamente la red ha sido una de las principales protagonista del marketing de esta campaña presidencial y seguramente será una de las principales caja de resonancia de las futuras acciones del nuevo mandatario estadounidense.
Pero de hecho, toda la campaña de Obama ha sido una excelente e impresionante evolución de su marketing, desde el inicio como desconocido y poco probable adversario de Hillary Clinton, hasta convertirlo en una verdadera marca y símbolo.