"Más vale tarde que nunca" y aunque la de los publicitarios agremiados se trate de una iniciativa incompleta, "Más vale pájaro en mano que ciento volando". No, no se asusten. No es que hoy mi artículo de opinión vaya del refranero español, pero los lectores saben que ya he escrito algunos post en el tema que me ocupa hoy en Notas al Margen (Ver1 y 2 como ejemplos), y llevo años, muchos, bregando por la necesidad de que se escriba "bien" en los anuncios, pero no ya en esta especie de cruzada que se ha montado en contra de las lenguas foráneas, que tiene muchas cosas positivas, pero es incompleto.
La Fundéu, (Fundación Del Español Urgente) patrocinada por el BBVA y la Agencia EFE y en estrecha colaboración de funcionamiento con la RAE han visto (por fin alguien más lo ve) que en publicidad se escribe mal y han decidido contactar con las asociaciones y entes de la comunicación en general (aunque no con todos) para arreglar un poco el tema. Y digo un poco porque han puesto más énfasis en el "no uso"de extranjerismos que en el buen uso del lenguaje en general. Y los comunicadores aceptaron, y lo que digo queda patente en el pliego de compromiso que elaboraron y firmaron bajo el título «En defensa del uso correcto del español en la comunicación comercial y en la publicidad» y que publicó íntegramente la revista Control.
¿Alguien se acuerda todavía de las costumbre de sacar una silla a la calle a última hora de la tarde en los días cálidos y entablar charlas con vecinos y paseantes? Era una costumbre típica en la mayoría de los pueblos de todo el sur de Europa. Un momento del día habitual allí donde el clima lo favorecía y que, mucho de nosotros, han visto solamente en algunas películas o en algún pequeño pueblo rural o veraniego.
Sentarse delante de casa, en la calle, era una forma de relax, una ocasión de respirar el aire del vecindario, una oportunidad de enterarse de lo que pasaba alrededor: de ver gente querida, unos cuantos no tan queridos y desconocidos de paso, en fin, una forma de tejer amistades y de "matar el tiempo" en sitios y momentos donde el tiempo era justo lo que abundaba.
Mucho de nosotros sacan una sonrisita de suficiencia hablando de esta forma de relacionarse pero, me pregunto yo, ¿Al fin y al cabo? ¿Hay mucha diferencia entre eso y las costumbres que muchos tenemos respecto a las redes sociales como Facebook, MySpace o Hi5?
La pregunta es: ¿Escribimos bien los emails? Tanto se trate de emailings masivos con objetivos promocionales o comerciales, como los correos a proveedores, o por asuntos profesionales se detecta que la mayoría de ellos podría optimizarse para conseguir mejores resultados, tanto de apertura de los mismos (clics) como de impactividad y atención entre los receptores si se atendiera más a la extensión y al léxico utilizado en los mismos, y se dedicaran menos esfuerzos y tiempo a la ambición de vender o atraer el interés a toda costa. Son varios los estudios que se han realizado en los Estados Unidos al respecto, y es un tema que estoy analizando, de forma empírica, desde hace algún tiempo. Las conclusiones son similares a pesar de la diferencia entre las mentalidades anglosajona y latina.
Llevamos años oyendo la misma música: "Los jóvenes escriben fatal" "Cada vez se escribe peor" y todo el mundo aporta su granito de arena para diagnosticar iluminadas causas y siempre las culpas caen sobre los mismos, pero ¿Qué se hace para remediarlo? ¿Qué hacemos para tomar medidas? ¿Conocemos el origen? Hay quienes -los más pesimistas- dicen que la caída es inexorable, que el lenguaje ya está deteriorado y no existen medidas para paliar tanto daño.
Puede que el concepto no esté equivocado, se escribe bastante mal, especialmente los jóvenes y la cosa va a peor. Los alumnos que me llegan al primer curso de universidad lo demuestran año a año, y no sólo los de primero y que son de aquí, sino también los que vienen a hacer "su máster de comunicación" desde países latinoamericanos de habla castellana. Y, si en algunas profesiones ese extremo resulta negativo, es casi incomprensible que estudiantes de carreras de Comunicación pretendan desarrollar su futuro profesional con semejantes carencias. ¿Tienen ellos la culpa? Sí, en gran medida, pero no toda.
Se acaba de presentar un libro de diseño: "Gurus del disseny" "Gurús del diseño" en edición bilingüe Catalán/Castellano en el Departamento de Publicaciones de Escoles Bau/Universitat de Vic.
Hay muchos libros de diseño en las librerías. Periodicamente salen nuevos libros de diseño al mercado, y no es objetivo de Notas al Margen publicar novedades literarias, pero éste es un caso distinto. Por tres motivos: el primero de ellos es que los gurús de los que habla el autor Jaume Pujagut son auténticos monstruos del diseño, indispensables. Si bien, como dice el autor, no están todos los que son; nombres como Saul Bass, Philippe Starck, Milton Glaser, Bárbara Kruger o David Carson y otros hasta un total de cuarenta y pico están perfilados por su trayectoria vital. No es un libro gráfico, de esos hay miles, sino que son retazos de historia, y de historia bien contada.
El segundo motivo que impulsa este comentario es que los textos que aparecen en el libro han sido relatados en un programa de radio semanal durante esas más de cuarenta semanas. Las narraciones se acompañaban con temas musicales muy bien seleccionados, me consta, y en el libro figura una guía de temas para escuchar mientras se lee la reseña de cada artista.
Acabamos de ver, en el artículo anterior, un panorama de cómo está el mercado. Una estratificación un tanto generalista pero bastante reveladora, en la que cualquier empresa o corporación se sentirá identificada con alguno de los targets nombrados. Ahora sabemos a quién nos dirigimos. Sabemos que con los sistemas habituales de investigación de target no nos resultará posible acceder al centro de los mismos a "su diana", debido a su gran atomización. Es ahí donde puede ser efectiva una buena política de Comunicación Emocional, porque con pequeñas diferencias, son las emociones lo que unen a casi todos los individuos, y son las emociones los hechos que perduran en las mentes. Son las emociones las que desempeñan un papel fundamental y son esenciales para entender en qué consiste eso del "pensamiento humano", sobre todo, las de grado mayor: los sentimientos.
Queremos provocar emociones para comunicar con mayor eficacia, pero...
La viñeta que antecede es un simple chiste, más o menos gracioso, que me contó mi hijo ayer. Sin embargo, un rato después me produjo una reflexión que me ratificó que detrás de cada chiste hay una enseñanza o anécdota. Y pensando en la confusión de ambas partes, busqué la causa. Las palabras, me dije (lo que sin embargo mi colega de blog Carlos Schmidt hubiera llamado "códigos de comunicación" pero yo llamaré "palabras") Palabras...Las usamos a diario, las pensamos constantemente, con ellas creamos imágenes en nuestras mentes, parece que siempre estuvieron allí para decir lo mismo pero ellas cambian constantemente junto con los tiempos, las modas (y modismos) y los diferentes entornos. Existen idiomas que se adaptan rápidamente a las evoluciones y otros que son más reacios a las variaciones. Lo que es cierto es que una palabra en una situación o momento inadecuados, puede crear desde un pequeño chiste, hasta la mayor de las catástrofes.
La biblioteca virtual europea, Europeana, de la que hablamos hace unos días en esta misma página, y que parecía una gran iniciativa, reuniendo 3 milenios de arte y cultura, aunque a un desorbitado precio, no tuvo en cuenta las desmesuradas expectativas que había creado y se hundió el mismo día de la inauguración por exceso de demanda. España, una de las que menos material aportó (algo más del 1%) fue el tercer país en demanda ese nefasto día.
Europeana, la alternativa europea a Wikipedia abrirá su "puertas" a final de noviembre.
En el año 2001 llegó Wikipedia y en pocos años logró convertirse en la referencia mundial. Gracias a un eficiente sistema de moderación de contenido y a través de la colaboración de millones de individuos, hoy Wikipedia es la referencia enciclopédica en internet. A finales del 2007, Google sacó su propia alternativa, Knol con la cual cosechó escasos sucesos.