Según dice el periodista y "predictor 2009" Jeff Segal en un post, parece que hoy en día todo el mundo tiene un plan para salvar al sector periodístico en USA, la entrada de internet como medio creciente de información le hace ver las orejas al lobo, en este caso: la Red. Algunos sostienen que los periódicos, que tienen muchísimos lectores digitales con los que no ganan dinero, deben adoptar un modelo a lo iTunes y cobrar pequeñas cantidades por contenidos informativos concretos. Otros dicen que las suscripciones tienen más sentido. El problema es que ambos modelos son muy arriesgados, a no ser que la mayoría de las grandes publicaciones hagan el cambio a la vez. Esto brinda una oportunidad que podrían aprovechar empresas como Google o Yahoo, pero en lugar de buscar en sus propios modelos digitales deberían fijarse en las televisiones por cable.
Repasemos algunas de las ideas planteadas. El iTunes de Apple consiguió que el público pagase por las descargas digitales de música descomponiendo los álbumes en temas y cobrando la pequeña cantidad de 99 centavos de dólar. Eso es más difícil de hacer en el caso de los artículos, por dos razones básicas. En primer lugar, la música siempre ha tenido un precio, mientras que la información digital siempre ha sido gratuita, salvo contadas excepciones. En segundo lugar, la música puede disfrutarse una y otra vez, mientras que el valor de la mayor parte del periodismo es pasajero.
En febrero 2007, el presidente, propietario y editor responsable de The New York Times Arthur Sulzberger declaraba "No sé si dentro de cinco años imprimiremos todavía el NYT. Y eso no me preocupa mínimamente". Lejos de hacer referencia a la muerte de su periódico, el editor quería hacer notar la reencarnación del prestigioso diario papel en su cada vez más exitosa versión digital, una de las más avanzadas del mundo.
Michael Rogers, un ex-consultor del diario norteamericano, traza en un reciente redaccional, un panorama sobre cómo serán los medios del futuro y aporta su visión sobre el proceso de integración de redacciones que están atravesando numerosos diarios del mundo.
Yo, desde luego no. Otra vez estamos a vueltas con la mala Comunicación de la Información y el resultado es que casi nadie entiende nada. Ni siquiera los que saben de economía. Basta leer la prensa económica o escuchar tertulias al efecto como para darse cuenta de que la desorientación es total sobre esta crisis. Lo único claro es esta maraña de psicosis que nos han instalado como un chip en el cerebro. Ya se habla de apocalipsis y del "posible fin del capitalismo" hasta en los supermercados. La gente tiene miedo y yo me pregunto ¿A qué? Ahí está el tema. Que es lo único claro que nos dejan. La duda y el miedo. Se pasan los discursos y ruedas de prensa repartiendo palabrejas de nuevo cuño o en desuso, para que no las entendamos, precisamente, así no buscaremos ni el origen de lo que pasa ni señalaremos culpables si los hay. Ni censuraremos las cenas a 3.000 euros el cubierto