| 15 Diciembre 2008 |
Carlos Schmidt |
¿Por qué las empresas españolas dedican tantos esfuerzos a exportar producto y no le dan valor a crear una marca global? Es difícil reponder a dicha miopía, porque todos los empresarios saben perfectamente que nos encontramos en un mercado globalizado, y sin embargo se empeñan en continuar sobre modelos comerciales agotados. ¿Hemos olvidado las proféticas palabras de D. Ogilvy cuando dijo, en 1950, que toda acción, todo soporte de una empresa debe ser una contribución a la imagen de marca? Con una marca fuerte no resulta difícil trascender fronteras.
| 13 Diciembre 2008 |
Graziano Greco |

La viñeta que antecede es un simple chiste, más o menos gracioso, que me contó mi hijo ayer. Sin embargo, un rato después me produjo una reflexión que me ratificó que detrás de cada chiste hay una enseñanza o anécdota. Y pensando en la confusión de ambas partes, busqué la causa. Las palabras, me dije (lo que sin embargo mi colega de blog Carlos Schmidt hubiera llamado "códigos de comunicación" pero yo llamaré "palabras") Palabras...Las usamos a diario, las pensamos constantemente, con ellas creamos imágenes en nuestras mentes, parece que siempre estuvieron allí para decir lo mismo pero ellas cambian constantemente junto con los tiempos, las modas (y modismos) y los diferentes entornos. Existen idiomas que se adaptan rápidamente a las evoluciones y otros que son más reacios a las variaciones. Lo que es cierto es que una palabra en una situación o momento inadecuados, puede crear desde un pequeño chiste, hasta la mayor de las catástrofes.
| 12 Diciembre 2008 |
Carlos Schmidt |
En un artículo anterior acabamos preguntándonos ¿Qué puede unir a esos consumidores globalizados y tan distintos entre sí? ¿Qué los podría convertir en elementos pseudoactivos? Es evidente que la respuesta es más cercana a los antropólogos, psicólogos, psiquiatras y sociólogos que a los estadísticos, personas de marketing o publicitarios. Ya no se trata de meterse en las necesidades físicas o del simple placer de uso del producto, sino de sumergirse en sus emociones, incluso hasta el mismo núcleo de las amígdalas, las que regulan sus percepciones, emociones y sentimientos. Se ha gastado mucho dinero, y llevan mucho tiempo utilizado en investigación para concluir que lo que une a todas las personas son los estímulos primarios, la reacción homeostática.
| 8 Diciembre 2008 |
Carlos Schmidt |
El mundo de la Comunicación parece haber sido revolucionado, en los últimos años, por un nuevo hallazgo: La Publicidad Emocional, y los nuevos gurús están creando nuevos parámetros, dogmas y credos al respecto, porque lo ven como la gran "iluminación" de la era actual, la forma esencial de vender más allá de los productos, incluso algunos aseveran que la empresa que no se suba al carro de las emociones está perdida, que no tendrá nada que hacer.