Jueves, 20 de Noviembre de 2008 01:00 LAST_UPDATED2
Nadie habla nunca de ello pero está ahí. Aparece y hace daño. Se trata del Black ORM y es la contrapartida a mi anterior artículo, que hacía referencia a la creación de una reputación positiva. Éste consiste en utilizar el ORM como campaña de identidad negativa o de descrédito hacia otras organizaciones. Pero ojo que no hablamos de actuaciones o medidas ilícitas o que violen ningún código jurídico. Se trata de generación de información negativa pero no falseada. No es información objetiva pero sí que es veraz.
Así como la gestión de la comunicación para una reputación positiva requiere de una estrategia y la implementación de herramientas sofisticadas para la emisión acertada de los contenidos, control y monitorización en tiempo real; el método de descrédito necesita un briefing más exhaustivo y la activación de los mismos elementos ORM pero con más conocimiento y experiencia por parte del Webmaster para evitar caer en el insulto, la difamación, los rumores falsos, la calumnia o cualquier otra forma de comportamiento ilegal o visiblemente anti ético. No resulta, para los expertos, un proceso demasiado complicado, salvo por las consideraciones éticas. Sin embargo con la utilización de las técnicas SEO se puede hasta "posicionar bien" dicha campaña, alcanzando altas cotas de popularidad.
Esta forma de gestión es justificada por algunos profesionales como método de contraataque o reparación por daños sufridos por la empresa-objetivo. Para ello se emplean los mismos destinos -blogs, comunidades, foros, redes sociales, etc.- para impregnar con ataques a los "puntos débiles". Este mercado paralelo de la reputación comporta también un alto riesgo para las agencias que lo practican, de ser descubiertos implicaría un golpe muy duro, de ahí que los presupuestos para esta práctica sean más abultados. Es decir, que "haberlas... haylas".



